Sexo vs Género

Vivimos en un mundo en el que se nos cataloga desde el momento en el que nacemos. Incluso antes, desde que se conoce si somos niños o niñas.
Vivimos rodeados de roles y estereotipos que quizás no sean perceptibles cuando somos pequeños/as, pero que poco a poco, vamos descubriendo.

dreamstime_xl_29690676.jpg

A medida que nos hacemos mayores vamos conociendo la realidad, abriendo los ojos al mundo, y es ahí dónde nos damos cuentas de muchísimas cosas.

“Es muy importante poder reconocer los estereotipos de género que practicamos en nuestras vidas para poder estar consciente que nuestras acciones, pensamientos y emociones no tienen que ser predeterminadas y limitadas. El hecho que estos estereotipos de género han existido por varios siglos, no significa que deberían de seguir existiendo. Nuestra vida cotidiana ha cambiado mucho a lo que era en siglos pasados y estas “reglas” culturales se han convertido contraproducentes en las necesidades que tenemos el día de hoy. Es momento de romper esta barrera que han creado los estereotipos de género y empezar a vivir cotidianamente con valores de igualdad, desarrollo personal y con respeto a nuestros derechos humanos” (ValoresMujer)

Me impacta bastante que en plena siglo XXI no hayamos conseguido alcanzar una equidad de género y más aún que en otros países, generalmente en oriente, se siga considerando a la mujer tal y como se hacía hace siglos.

En cuanto al tema de este post, me sorprende la cantidad de personas que  no diferencian correctamente el “género” del “sexo”. No se puede usar indistintamente las dos palabras para definir una misma cosa porque cada una tiene un significado específico.

El sexo  se define como  las diferencias biológicas en cuanto a anatomía  y fisiología se refieren entre hombre y mujeres. Es un concepto de carácter universal y perdurable en el tiempo.

Cuando hablamos de género se hace referencia a la construcción cultural que hace una sociedad a partir de las diferencias biológicas. Por lo tanto, son construcciones sociales y culturales, aptitudes, roles sociales y actitudes diferentes para hombres y mujeres que se les son atribuidos en función del sexo.

Por lo tanto, lo “femenino” y lo “masculino” no se puede considerar como un hecho natural o biológico sino como una construcción cultural.

Sin embargo, desde que sacamos la cabecita a este mundo y según seamos hombres o mujeres vamos a encontrarnos con una serie de comportamientos y prácticas totalmente distintas. Eso es lo que da lugar a lo femenino y a lo masculino, a lo apropiado o no dependiendo de nuestro sexo.

“Dichos comportamientos se denominan roles de género, y están directamente relacionados con el reparto de tareas entre mujeres y hombres. Así, por ejemplo, a las mujeres se les asignan unos roles vinculados con el desempeño de tareas en el ámbito doméstico, relacionadas con el cuidado del hogar y con el cuidado de las personas en el entorno familiar, mientras que a los hombres se les asignan roles relacionados con el ámbito público: el empleo remunerado y la participación en los órganos de toma de decisiones que afectan al conjunto de la sociedad” (Manual de Género de  Cruz Roja)

Otro aspecto a destacar es el denominado estereotipo de género, es decir, aquella imagen o idea impuesta o asumida por la sociedad sobre las actitudes, características y aptitudes de los hombres y las mujeres. Una manera que intenta catalogarnos a partir de unas acciones determinadas.

Seguramente en tu vida hayas escuchado decir, te han dicho o has llegado a decir algunas de las siguientes cuestiones:

  • Las mujeres son emocionalmente dependientes, son frágiles, cálidas.
  • Los hombres son independientes, fuertes, competitivos.
  • Las mujeres son “dulces”, comprensivas.
  • Los hombres son brutos, no escuchan, no expresan sus emociones.
  • Toda mujer sueña con ser madre y tener una familia.
  • El rosa y las muñecas es para las niñas.
  • El azul y los coches es para los niños.

Aunque quizás no se aprecie y lo consideremos como actos normales, algo cotidiano en nuestro día a día, los roles y los estereotipos de género son aprendidos e interiorizados.

Estos estereotipos de género conllevan un proceso de socialización que comienza en casa, en los valores, percepción y normas que se transmiten en nuestra familia, y que va continuando su proceso a través de la escuela, los amigos, los medios de comunicación e inclusive nuestro propio lenguaje.

Como conclusión:  lo que se intenta mostrar y aprender es que las construcciones son creadas a partir de nuestras características biológicas y anatómicas, es decir, intentan enseñarnos a ser niños o niñas, hombres y mujeres, mediante una socialización diferenciada.

¡Ni los trabajos, ni los colores, ni los juguetes tienen género!

mismo valor

Autor: Begoña Jiménez

Trabajadora social en constante evolución. Especializada en Intervención Familiar. Por encima de todo, ser humano. A través del blog pretendo dar a conocer mi opinión acerca de diversas temáticas e intentar que el/la trabajador/a social deje de ser ese gran desconocido/a para muchas personas.

3 opiniones en “Sexo vs Género”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: