Tipología del inadecuado cumplimiento de los deberes de protección

Las diferentes situaciones que componen la tipología del inadecuado cumplimiento de los deberes de protección comentadas en el post anterior, se pueden definir de la siguiente manera:

  • Maltrato físico: acción intencional por parte del padre, madre o tutor/a que cause daño físico o provoque un grave riesgo.
  • Maltrato emocional: situación crónica de insulto, desprecio, amenaza o bloqueo de interacción por parte de cualquier miembro de la unidad familiar.
  • Negligencia física: cuando las necesidades básicas físicas (alimentos, vestido, higiene, educación, protección, vigilancia y cuidados médicos) no son cubiertas de manera temporal o permanente por el/la padre, madre o tutor/a.
  • Negligencia emocional: desatención de las necesidades emocionales y sentimentales así como una carencia hacia la interacción y el afecto.
  • Inducción a la delincuencia: el padre, la madre o tutor/a promueve, refuerza o permite una implicación del/la menor hacia conductas antisociales o desviadas.
  • Síndrome de Münehbausen por poderes: el padre, la madre o tutor/a somete constantemente a una atención médica innecesaria a el/la menor alegando síntomas, patologías ficticias o generadas por ellos/as.

  • Modelo de vida inadecuado: el hogar en el que se encuentra el/la menor es inapropiado a causa de las pautas, rol, comportamiento o actitudes antisociales derivadas de la violencia, consumo de tóxicos, conductas delictivas, etc.
  • Abuso sexual: cualquier contacto e interacción de carácter sexual entre el/la adulto/a y el/la menor, donde se dé una posición de poder o autoridad por parte de la persona adulta.
  • Explotación laboral: el padre, la madre o tutor/a fuerza de manera continuada a el/la menor a tareas de trabajo fuera de lo habitual (ámbito doméstico) con el fin de un beneficio económico o similar.
  • Maltrato prenatal: falta de cuidado, por acción u omisión durante el embarazo. Comprende el abuso de drogas, alcohol o cualquier situación que, de manera consciente o inconsciente, perjudique al feto y provoque crecimiento anormal, síntomas de dependencia de sustancias, patrones neurológicos anómalos u otras alteraciones imputables.
  • Explotación sexual: la explotación sexual es todo tipo de actividad en que una persona usa el cuerpo de un/a menor para sacar ventaja o provecho de carácter sexual, basándose en una relación de poder (actividades sexuales, pornografía).

En general, la clasificación expuesta solo se acerca al problema emergente o más relevante que afecta a el/la menor. Sin embargo, esta situación no se produce por un hecho aislado sino que viene determinado por la interacción con múltiples factores.

La existencia de factores de riesgo, no implica la aparición inmediata de una situación de riesgo o desamparo. Esta circunstancia se explica por la coexistencia de unos factores de protección.

 

Autor: Begoña Jiménez

Trabajadora social en constante evolución. Especializada en Intervención Familiar. Por encima de todo, ser humano. A través del blog pretendo dar a conocer mi opinión acerca de diversas temáticas e intentar que el/la trabajador/a social deje de ser ese gran desconocido/a para muchas personas.

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